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Ciudadanía activa y regeneración organizacional desde el propósito: un modelo de activación del cuarto sector.
El concepto de ciudadanía activa y la regeneración organizacional a través del propósito se han convertido en temas centrales en el marco de la Agenda 2030. Esta comunicación se enfoca en la relación entre ciudadanía activa y la creación de un modelo de activación del cuarto sector como una vía para lograr una mayor cohesión social y económica. Siguiendo un enfoque mixto se optó por la técnica de la encuesta, conformada por 25 preguntas cerradas siguiendo los ejes de la investigación. El trabajo de campo se realizó en el último trimestre de 2022, obteniendo 1004 respuestas válidas sobre una muestra representativa de toda España. La ciudadanía activa va más allá del simple ejercicio del voto y se relaciona con el compromiso cívico, la colaboración y la responsabilidad social. En este contexto, la regeneración organizacional se refiere a la capacidad de las organizaciones para adaptarse, evolucionar y contribuir positivamente a la sociedad en la que operan. La clave para una ciudadanía activa efectiva y una regeneración organizacional exitosa es el "propósito" como punto de confluencia de voluntades. El propósito se refiere a la razón fundamental de la existencia de una organización o empresa, más allá de la búsqueda de ganancias. Cuando una organización abraza un propósito que va más allá de los beneficios económicos y se alinea con el bienestar social y ambiental, puede catalizar un cambio significativo. El cuarto sector se presenta como un modelo emergente que busca fusionar los sectores público, privado y sin fines de lucro para abordar desafíos sociales y ambientales de manera sostenible. La activación del cuarto sector implica la creación y el fortalecimiento de organizaciones que operan con un propósito claro de impacto positivo en la sociedad. Este modelo de activación del cuarto sector no solo promueve una mayor participación de los ciudadanos en la toma de decisiones y la resolución de problemas, sino que también fomenta la colaboración entre actores de diferentes sectores. Al centrarse en el propósito y en la creación de valor compartido, se puede lograr un equilibrio entre los objetivos económicos, sociales y ambientales.
