Programa completo »
Periodismo y ficción basada en hechos reales: la difícil convivencia de dos narraciones en un ecosistema común
El ecosistema mediático –o comunicativo– actual se desarrolla en un entorno eminentemente digital en el que todos sus agentes (medios de comunicación, redes sociales, instituciones, etc.) compiten por la atención de la audiencia. Esta audiencia cuenta con un tiempo limitado y una oferta casi infinita de contenidos, de manera que los distintos competidores se ven inmersos en procesos de innovación constantes para lograr hacerse con su atención. Entre todos los agentes que conviven en este ecosistema, las ficciones basadas en hechos reales constituyen un caso paradigmático, ya que, desde el campo de la ficción y sin ser en ningún caso periodismo, parecen querer responder a la necesidad de los ciudadanos de conocer la realidad y dotarla de sentido. Y lo hacen, muchas veces, tomando como punto de partida un trabajo periodístico sobre una historia reciente, creando así una especie de simbiosis entre lo real y lo ficticio, lo periodístico y lo ficcional. Sin embargo, las ficciones basadas en hechos reales se han estudiado hasta ahora casi siempre desde la ficción (Paget, 2011; Lipkin, 2016) o desde su relación con la disciplina histórica (Rosenstone, 1999), dejando muchas veces de lado su relación con la periodística. Por eso, la presente investigación analiza las ficciones basadas en hechos reales desde la perspectiva de los estudios sobre Periodismo. El objetivo es determinar si estas ficciones deben o no ser estudiadas como una posible experiencia informativa (Swart et. al., 2022).. Para responder a esta pregunta, se ha estudiado la posición de las ficciones basadas en hechos reales y del periodismo dentro del ecosistema comunicativo actual y se han establecido, siguiendo a Friend (2012), los principales rasgos diferenciadores entre las ficciones basadas en hechos reales y los trabajos periodísticos de los que estas parten. A través del estudio de algunos casos representativos como When They See Us (2018), Unbelievable (2019) o Painkiller (2023), se ha establecido la relación funcional entre ficción y pieza periodística y se ha reflexionado sobre la manera en que la primera puede sumar o restar a la narración de la segunda. Se concluye que la convivencia en tiempo y espacio de una ficción basada en hechos reales y el trabajo periodístico del que esta parte implica la confluencia de dos narraciones muy distintas que buscan contar casi al mismo tiempo una misma historia y entre las que se produce una simbiosis peligrosa donde la ficción tiene la posibilidad de cumplir funciones propias del periodismo sin estar sujeta a su deontología o compromiso ético. Por eso, se considera que, para buscar la sostenibilidad y supervivencia del periodismo en el ecosistema comunicativo actual, la periodística debería considerar las ficciones basadas en hechos reales como una posible experiencia informativa susceptible de convertirse en un nuevo objeto de estudio.
